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Wish You Were Here - Cuadragésimo Aniversario

Cover 1

Por Santiago García-Herreros

Hace 40 años, antes que la mayoría de nosotros naciéramos, Pink Floyd estaba en su mayor momento de gloria. Luego del rotundo éxito de Dark Side of the Moon, los ojos de la industria y de los fans estaban sobre su siguiente producción. El resultado: Wish You Were Here, el álbum! Éste sería el noveno disco de estudio de la banda, grabado en el primer semestre de 1975 (con múltiples interrupciones debido a giras programadas) en los estudios de Abbey Road de EMI.

Era un momento de clara transición musical para el grupo. De su predecesor, Wish You Were Here (WYWH) retomó varios rasgos: En primer lugar, también es un álbum conceptual, convirtiéndose en el segundo de esta clase escrito enteramente por Roger Waters. Para esta edición, Waters propondría la idea de tomar el tema central Shine on You Crazy Diamond y dividirlo en 2 partes, una en cada extremo del disco. De esa forma las otras canciones estarían en una especie de sándwich musical. También heredado del Dark Side, escuchamos el amplio uso de saxofones como acompañamiento armónico a las dominantes melodías psicotrópicas. Por otro lado, se nota también la evolución de su estilo propio, al cual se añaden elementos de rock más industrial y progresivo, bajos pronunciados, sonidos metálicos y cuasi-electrónicos que estarían presentes en sus trabajos siguientes como Animals y posteriormente The Wall.

El concepto está relacionado con la “presencia o existencia insatisfecha”. Esto claramente es un reflejo de lo que implica llenar tus propios zapatos luego de un éxito como el del Dark Side. El disco empezó a escribirse teniendo presente la difícil situación de sanidad mental del ex-guitarrista, miembro fundador y musa del grupo en sus inicios: Syd Barret. Como dato curioso, éste visitó a la banda (de sorpresa) durante la grabación del disco sin saber de qué se trataba del álbum. Sería la última vez que sus demás ex-compañeros banda lo verían hasta su muerte en 2006…

Sin embargo, la dicotomía del carácter de Waters se vio cada vez más plasmada en la composición, donde la ambición y la avaricia luchaban contra la compasión y el idealismo. El resultado transmite un mensaje triste, que refleja una nueva relación al interior de Pink Floyd: la camaradería que había existido inicialmente estaba mayormente desaparecida, con una relación profesional sobreponiéndose a nivel relacional. WYWH es también una crítica de la industria de la música, que para ese entonces empezaba a pegar más duro en la psiquis de los integrantes. La codicia y el modelo de negocios empezaban a afectarlos emocionalmente, agobiados por la falsedad y el vacío espiritual de la industria. Irónicamente, y debido a la expectativa creada por su gran estatus, WYWH sería el disco con las ventas más rápidas de la historia de la banda. Justo lo que la industria quería.

Pink Floyd 1975

(Mason, Gilmour, Waters y Wright en la época)

A nivel musical y de contenido el disco se puede dividir en 2 categorías. Esta relación agridulce con la industria y con la fama se ven claramente reflejadas en los temas Welcome to the Machine y Have a Cigar, mientras que el lado más existencial se siente con fuerza en Shine on you Crazy Diamond y Wish You Were Here (la canción). Tanto de Have a Cigar como de Welcome to the Machine quiero resaltar el origen de la temática que se convertiría en el tema principal de The Wall años más tarde. En Welcome vemos el preludio de lo que sería el éxito y estilo de vida que llevaría a “Pink” a su alienamiento: "You dreamed of a big star, he played a mean guitar, he always ate in the Steak Bar, he loved to drive in his Jaguar, So welcome to the machine…" Posteriormente, en Have a Cigar se vuelve evidente la presión social que llevaría a “Pink” a la construcción de su “muro” emocional: "It's a hell of a start, it could be made into a monster if we all pull together as a team."

Sin quitarles mérito a los demás, creo que en este disco la contribución en teclados de Richard Wright es fundamental y trascendental. En canciones como Shine on You Crazy Diamond logra transportarnos con sus sonidos a espacios mentales desérticos, donde el oyente debe sobrellevar una doliente travesía y sortear todo tipo de espejismos. Esto en línea con el concepto de existencia insatisfecha mencionado anteriormente. De Shine se debe rescatar también la simbiosis entre ése elemento característico y la guitarra de David Gilmour. Esta relación y entendimiento, que se ve germinar claramente en el Dark Side (particularmente en los solos) llega, a mi juicio, a un nuevo horizonte en el álbum. No es sorpresa entonces cuando se oye citar a Wright y a Gilmour al WYWH como su favorito en la discografía de la banda.

Por último hay que hablar sobre la paz y la calma del tema que le da nombre al álbum. Éste contrasta con el sonido del disco, presentándose como un oasis acústico en un universo bastante eléctrico. Si bien no es mi preferida, no se puede negar el talento y la sensibilidad de la banda al componer esta belleza melódica que si bien no es representativa del disco, ni menos de lo que es Pink Floyd en su conjunto, pasaría a ser la canción más popular y reconocida de la banda (solo compartiendo este mérito con Another Brick in the Wall parte 2).

Sin más, los invito a poner este disco a reventar y sumergirse en la experiencia! Wish You Were Here, otra obra maestra de los geniales Pink Floyd que hoy entra en sus 40s con la misma vitalidad de cuando nació.

Feliz aniversario!

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