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Outside - Vigésimo Aniversario

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No se con exactitud en qué momento tuve mi primera idea clara sobre David Bowie pero se que lo conocí en su fase noventera, particularmente cuando el Outside había llegado afuera (valga la redundancia), esto es en el segundo semestre de 1995. Ahora, no recuerdo escuchar sus últimos hits del momento en emisoras, o ver la portada de este disco en vitrinas de tiendas de música. De hecho el Outside lo vine a conocer un tiempo después, alrededor de 2000 cuando unos compañeros de banda me lo prestaron. Entonces, ése conocimiento de Bowie surgió de ver por Mtv algún material en el que se le veía junto a Trent Reznor en el Dissonance Tour 1995 (donde el Outside Tour y el Self Destruct Tour se fusionaron por varias fechas), y también a través del tema The Heart´s Filthy Lesson que escuché mientras veía la película Se7en de ése mismo año. Por cierto, vaya maravilla que es The Heart´s Filthy Lesson. De lejos el mejor tema del álbum. Por su parte, el video (dirigido por Samuel Bayer) es evidente influencia de lo que un año después haría Floria Sigismondi junto a Marilyn Manson en la era Antichrist Svperstar y nuevamente con Bowie en la era Earthling (1997), de donde salen muchos de mis videoclips favoritos.

Cuando finalmente decidí entrar en el planeta Bowie, el Outside fue el primer elegido para revisión y desde entonces los detalles no han parado de emerger. Claro, detalles de distinta naturaleza. Mientras su historia cuenta un rollo policíaco en un futuro distópico (o algo así), su extraño sonido basado en una nueva magia Eno/Bowie, incluye también tendencias del momento como el rock industrial y alternativo. Solo tendencias por supuesto. Además del regreso del genial Brian Eno al equipo de producción, este disco marca también el regreso de otro satélite importante, el virtuoso pianista Mike Garson. Ellos tuvieron momentos increíbles con Bowie en la segunda y primera mitad de la década de los setenta respectivamente. Esto es definitivo a través de la particular atmósfera del Outside, así como cada vez que suena un piano. Espectacular.

Si bien el complejo concepto de este álbum (que por un tiempo pretendió ser la primera parte de otra trilogía -de allí el "1" en el título-), difumina o diluye su impacto en la audiencia, cuando finalmente te rindes ante la idea de que no se trata de un trabajo común y corriente sino de uno experimental, todo resulta hermoso. Tortuoso y angustiante a veces, pero hermoso. Es apenas comprensible que no lo hubiese escuchado en la radio o visto en las tiendas de discos pues esto se trata de música en un sentido anti-comercial. Entonces, cuando dispuse del tiempo suficiente para escucharlo, no solo como música sino también como la narración que es, empecé a percibir su genialidad y eventualmente entendí que estaba frente al perfecto álbum de culto, aún cuando poco pienso en él o pocas veces sienta ganas de escucharlo. Y bueno, para mi no fue la única vez que algo así me pasó con Bowie, y supongo que me seguirá pasando hasta que llegue un día en que pueda decir que he escuchado todos sus álbumes a conciencia. Simplemente Outside fue el primero.

Aunque siempre preferiré sus largos 74 minutos que me dejan una sensación de confusa satisfacción, supongo que si hay un atajo. Empezaría con la épica y espectacular Outside, siguiendo con Heart´s..., Hallo Spaceboy, I Have Not Been To Oxford Town, No Control, The Voyeur of Utter Destruction, We Prick YouThru' These Architects' Eyes y la gloriosa Strangers When We Meet que cierra el disco. No puede faltar la otra consentida que merece mención especial, I´m Deranged. Consentida por que además de su sentimiento y mezcla de sonido electrónico y orgánico, terminó haciendo parte integral de la banda sonora de Lost Highway (1997). No era para menos.

De cualquier forma, larga vida y respeto al indescifrable David Bowie quien en su etapa noventera nos trajo detallazos como el Outside. Una obra digna de muchos reconocimientos.

Feliz aniversario!

 

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