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Peace Sells... But Who's Buying? • Trigésimo Aniversario

peace-sells

Por: Dick Carvajal

La paz se vendía... Pero yo la compré.

En estos días de procesos y acuerdos de paz en Colombia, se cumplen treinta años del lanzamiento de un álbum que definió un género y le dio personalidad a un sonido creado a comienzos de la década de los 80s. Peace Sells... But Who's Buying? (La Paz Se Vende... ¿Pero Quién Compra?) demostró que el Thrash Metal estaba para grandes cosas y que Megadeth estaba mentalizado en dominar el mundo del Metal.

Peace Sells llegó a mí en el año 2000, llevaba unos 2 años escuchando y conociendo Megadeth. Un día de abril en el Templo De La Música, una tienda de discos cerca a mi casa de propiedad del señor Lorenzo Gómez, en donde, luego de un par de minutos observando, pude verlo en la parte superior de un estante en LP, usado y hecho en Colombia. No conocía el contenido musical pues por mucho había escuchado la canción Peace Sells de un grandes éxitos que tenía y que se llama Capitol Punishment, pero simplemente la portada captó toda mi atención, así que por $15.000 pesos (que ahorré de las onces que me daban para el colegio), fue el primer vinilo que compré. Como en mi casa no teníamos tornamesa (pues no eran muy melómanos que digamos), llamé a mi tía quien tenía uno y le pregunté si podía ir a escuchar un LP de Metal y me dijo: "¡Claro mijo, venga!", e inmediatamente salí hacía allá. Llegué y mi tía me abrió la puerta, fui directamente al tornamesa y puse el vinilo, me senté en el piso a observar la portada mientras mi tía me preparaba pancakes, y entonces comenzó la sinfonía de Mustaine.

El primer corte es Wake Up Dead, una canción que entra sin presentaciones, sin introducciones, directo a la cabeza. La voz empieza sólo a los dos segundos de haber comenzado este tema y cuando uno ni se ha acomodado, luego de un verso corto, empieza el general Mustaine a desmembrar un solo de guitarra único en su especie. Riffs vienen y van, el spider chord (una técnica inventada por él) hace presencia aquí. Inspirada por su primer amor, Diana Aragón, es si duda una canción devastadora.

Mientras asimilaba esos casi 4 minutos que habían pasado, aparecía el segundo track The Conjuring, nada más ni nada menos que las instrucciones para hacer un rito de brujería. El intro despide un sentimiento oscuro de venganza, Mustaine siendo él, un tipo con rabia y con ganas de sangre. Los cambios durante esos 5 minutos demuestran el nivel técnico que tenía Megadeth para la época. Desde entonces y hasta el día de hoy está entre mis favoritas de la banda.

Pasan unos segundos y comienza un intro en bajo. Aunque compuesto por Mustaine, con el sonido único que proporciona a su instrumento David Ellefson le da la entrada a Peace Sells. Esta es una conversación entre Mustaine y Mustaine, preguntándose y respondiendo de manera irónica lo que es y puede llegar a hacer. Algo paradójico es el tinte político que se le da a este álbum, ya que en la portada aparece Vic delante del edificio de las Naciones Unidas en ruinas, con un aviso de "En Venta". Se pensaría que el álbum tiene contenido político pero es realmente un disco que maneja temas muy variados, como lo he narrado hasta el momento. Peace Sells fue concebida en poco tiempo, realmente ha sido la canción de Megadeth que se ha compuesto en menos de 4 horas.

NEW YORK - 1986: Chris Poland, Gar Samuelson, Dave Mustaine and David Ellefson of the heavy metal band "Megadeth" pose for a portrait holding a guitar in 1986 in New York City, New York. (Photo by Mark Weiss/Michael Ochs Archives/Getty Images)

NEW YORK - 1986: Chris Poland, Gar Samuelson, Dave Mustaine and David Ellefson of the heavy metal band "Megadeth" pose for a portrait holding a guitar in 1986 in New York City, New York. (Photo by Mark Weiss/Michael Ochs Archives/Getty Images)

Acto seguido llega a mis oídos Devil's Island. Ya estaban los pancakes que con agrado me iba comiendo mientras los vidrios de las ventanas vibraban por culpa del bajo de Ellefson. Devil's exige mucho la voz de Mustaine, quien, aunque nunca ha sido un "vocalista", no puede negarse su estilo sin igual. Hasta el momento nadie puede imitar su voz, que sin técnica alguna es reconocible en cualquier parte.

El lado A se termina y ansioso le doy la vuelta al disco, pongo la aguja al borde del vinilo y comienzan a sonar unos acordes "suaves", así que supongo que es la "balada" del álbum. Es Good Mourning, la primera parte de una canción llamada Good Mourning/Black Friday. En aquel momento pienso que es algo genial tener una balada, (así como en Youthanasia, mi introducción a este mundo, y más por A Tout Le Monde que es la cuota lenta y suave de dicho álbum). Sin darme cuenta ya está sonando Black Friday, se pone un poco "pesada" la vaina pero me sigue agradando como suena. El nivel del sonido va subiendo y de repente estoy dentro de una canción rápida, con riffs asesinos y solos extremadamente adictivos. Mustaine y Poland dan cátedra en la guitarra de como se debe tocar un género que para ese momento era catalogado como Thrash, pero que en sus manos era una especie de Speed Metal técnico. Por su parte Gar Samuelson, con su feeling jazzero hace casi imposible poder emular esta canción en otras manos que no sean las suyas. El final es apabullante, lo hace a uno querer aprenderse la letra lo más pronto posible y gritar "It's Black Friday, paint the devil on the wall!", así que en el momento en que terminó, supe que esta sería mi canción favorita de Megadeth.

Con la boca abierta ante el asombro creado por lo que acabo de escuchar, espero por el segundo corte del lado B. Bad Omen comienza un poco lenta, pero va aumentando y me voy dando cuenta de la importancia que le da la banda al bajo, pues la línea de Ellefson aquí es magistral. Luego de una entrada llena de arreglos en guitarras y batería, la canción se detiene luego de un grito de Mustaine "Bloooodyy Blasphemyyyyuagh". Inmediatamente me repiten la dosis de Black Fridayriffs rápidos, un Samuelson bestial detrás de los tarros, y Poland acompañando a Mustaine lleno de odio, haciendo parecer que las guitarras se fusionan y se vuelven una sola, la que hace todo el trabajo. Esta vez la letra es una oda a la blasfemia, es acerca de unas personas que adoran al diablo en una gran ceremonia donde todo tipo de inmoralidades están sucediendo, y donde invitan a Satanás esperando que éste los acepte, pero a cambio sus demonios violan y destruyen a las personas presentes. Finalmente Satanás toma sus almas.

Termina Omen y llega el cover I Ain't Superstitious, original del blusero Willie Dixon quien la compuso en 1961. La versión mantiene un poco esa linea blues pero al final Mustaine le pone ese sonido que ya estaba distinguiendo a Megadeth para mediados de los 80s. Rapidez y furia sellan el final de esta versión adaptada al Metal.

El lado B se está terminando y es cuando My Last Words hace su entrada. La banda cierra este gran álbum con una canción perfecta: mientras Mustaine va cantando, se escuchan los riffs caer y de fondo una escala de bajo que nos demuestra que David Ellefson se mantendrá en su puesto de por vida. Este último track es el resumen de lo vendrá en próximos años, el final pareciera la carta de presentación para su tercer álbum. Lamentablemente la aguja del tornamesa llega al final del disco y todo acaba con un "You, Dieeee!". La segunda tanda de pancakes de mi tía está servida y no aguanto las ganas de más, así que le doy vuelta al disco y de nuevo la historia se repite una y otra vez por varias horas en la sala de aquella casa. Si existe el amor a primera vista, en este caso se volvería a primera vista y escucha.

Años más tarde fueron apareciendo varias versiones de este álbum, el CD remasterizado, el DVD, el box set de 25º aniversario, reedición en Lp, etc, etc. Hasta el momento poseo en mi colección alrededor de veinte versiones en todos los formatos (incluidos los singles) y también la primera edición en LP autografiada por Dave, David, Gar y Chris a finales de 1986. A pesar de todo esto, el que más quiero y aprecio es mi primer LP, ese que compré con mis ahorros de un mes, ese que no tenía donde escucharlo en mi casa, el cual mi tía me dejó sonar en su sala, el mismo que pongo en mi tornamesa y me hace regresar 16 años atrás, donde comía los pancakes que me preparaba Beatriz Carvajal y que finalmente fue pieza clave para adentrarme a este mundo de Megadeth, mundo del cual no volvería a salir jamás.

Feliz aniversario!

*Este texto va dedicado a mi bella tía, una mujer alcahueta que no le importó el "ruido" ni la música que yo escuchaba, que me quiso como un hijo y que siempre reía a pesar de las adversidades, paz en tu tumba.

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