Surfer Rosa • Trigésimo Aniversario

Como seguidor fiel debí encontrar algo que agregar ante las numerosas reseñas que se compartieron con ocasión de este aniversario. Aquí voy...

Los Pixies debutan en 1988 con Surfer Rosa y efectivamente se trató de una fórmula novedosa. El alcance de esta novedad saltó al oído inmediatamente y ha venido siendo reconocida con cada día que pasa, tanto por el impacto que lograron con posteriores producciones, como por haber sido citado como influencia incansablemente por otros artistas geniales, por ejemplo Bowie, que a bien tuvo el detalle de hacer una versión de la espectacular Cactus (nada despreciable homenaje). Por esto Surfer Rosa es un álbum de culto, culto.

Empezando por la portada, pasando por su irresistible 'espanglish' y predominando su música, por supuesto, todo en Pixies es acerca de la elegancia y la sofisticación, atributos que los destacaron y que los habrían destacado independientemente de la escena de donde hubieran emergido. Claro que se relaciona con el punk: la corta duración, las pocas notas y los gritos en Bone Machine lo sugieren, pero la sutil complejidad rítmica y melódica le impiden serlo. Claro que se relaciona con el hardcore: pero es muy raro encontrar un tema de esa tendencia con una guitarra rítmica como Something Against You. Claro que se relaciona con el noise, pero ninguna banda de noise tiene una canción como Vamos. En fin, otro ejemplo de lo único e irrepetible...

¿Quiénes son una cosha hermosha ah? ¿Quiénes?

Si bien he anotado varias veces que Black Francis es uno de los mejores compositores americanos de música popular, y que aquí es primordial responsable por esta calidad, de las dementes y poéticas líricas sumadas a la característica guitarra rítmica que es un estilo propio y fundamento de Pixies, aquí la suma de todos los elementos se revela insuperable. (Para enfocarse en la dinámica de la guitarra rítmica en Pixies es clave revisar el Ep Come On Pilgrim).

Con un David Lovering que es como un Ringo para los Beatles, con un Joey Santiago representando el ideal de lo que es una guitarra líder, y con una Kim Deal que también está "que se compone" y satisface esa gana en la hermosa Gigantic, con su particular bajo medio new wave y encantadora voz haciendo armonías exquisitas con la voz principal, conforman un gran valor agregado presente a lo largo del disco. En el temazo River Euphrates, cuya letra revela conocimiento geopolítico muy por encima del americano promedio, se escucha el intenso juego de voces además de todos los atributos sónicos de esta propuesta.

Kim siempre fue una joya en esta corona, claro, no en vano pudo surgir poco después con un proyecto paralelo tan acertado como The Breeders que acaba de aparecer recientemente, y el último elemento a reconocer aquí es Steve Albini, el entonces joven productor americano que por su experiencia en el mundo independiente, por sus valiosas recomendaciones para grabar en estudio y por su toque "crudo" en Surfer Rosa, se convirtió en una institución dentro del oficio.

Claro que había cosas por agregar, de reconocer a esta banda con abrumadora personalidad, con un debut original y emocionante, atestado de detalles finos en tan solo treinta minutos de música que satisfacen tanto a quienes buscan rock agresivo como virtuoso, estando lo más lejos posible del metal progresivo. ¡Tremendo! Todo un evento musical que reclama su amplia relevancia cada que suena Where Is My Mind y medio planeta, que desconoce esta historia, la canta con el corazón.

Feliz aniversario!

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