Queens Of The Stone Age • Vigésimo Aniversario

Aunque solo y descontextualizado igual sería increíble, por ser el inicio de uno de los proyectos de rock más importantes de la historia, este debut es otro gran elemento de 1998, en el que Josh Homme libera esta primera tanda de temas que no podían aflorar bajo su hermética banda Kyuss. Entonces, aunque parten de la misma raíz de rock duro y "analógico", apreciar porqué Queens Of the Stone Age es superior que Kyuss es un ejercicio que se ha prolongado por años y que ha venido haciéndose más evidente con cada nuevo álbum de Josh Homme, y lo sugiero de esta forma pues los años también nos confirmaron que QOTSA no era una 'banda' sino un proyecto suyo.

Queens Of the Stone Age (el álbum) demuestra un nivel de composición sutilmente elevado. Despachando el hecho de que baterías y bajos, fuertes y sabrosos, son un común denominador en el planeta Homme, toda la gracia está en aquel envidiable y contagioso juego de guitarra y voz. Ahora, como para entonces el tipo no acumulaba gran experiencia liderando toda la creación musical, esta obra sobresale por ser una primera versión de las estructuras complejas, del virtuosismo y de las pretensiones de sofisticación que hoy en día se nos ofrecen en un álbum como Villains (2017). Entonces, con estrictamente los 4 instrumentos de toda la vida, punteos de pocas notas y una voz tímida, ambas prodigiosamente melódicas, Queens Of The Stone Age es un gran valor agregado en control, groove sexy y dinámica en comparación con los demás exponentes del stoner rock de donde surgió.

De hecho y volviendo a lo que sabemos veinte años después (muchos de ellos de obsesión con el tema, pues hasta presencié todo este álbum en vivo dos veces en 2011), la conexión con lo stoner está tan revaluada que es difícil de mantener, inclusive en el caso de este disco. Ahora que corroboro cómo estas canciones se consagran como clásicos, es claro que esto fue un primer paso de sabiduría en el camino de la genialidad. Desde la misteriosa tensión de Regular John, hasta el narcótico cierre de I Was A Teenage Hand Model (en la edición original de 11 cortes), no hay un solo segundo que sobre en esta pieza de culto a uno de los grandes compositores de la música popular americana. Mi favorita: Give The Mule What he Wants.

Feliz aniversario!

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